Y mis lágrimas seguirán acariciando, a veces, mi mejilla, a escondidas... porque las cenizas que, poco a poco, se apagan duelen tanto como la más roja candela...porque la pasión, si bien ha sido pasajera, siempre duele si fue verdadera.

Lloverá, como hoy, lloverá a mis pies y estos ojos, sin quererlo seguirán buscando el refugio de los tuyos... aunque todo haya cambiado, aunque la lluvia siempre sea distinta...porque nunca son las mismas nubes... Y tú, Poeta, a veces, como hoy, tras la lluvia, me recordarás que no es verdad que no queda nada... porque las cenizas, si queman, conservan algo de fuego.

Porque todo cambia y todo es nuevo, nuevas ilusiones y nuevas vidas, nuevos despertares y nuevas palabras... pero la pluma no miente, Poeta, y , en el papel, tú... lo que queda de tí, quemarás siempre.